El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se encuentra en una posición vulnerable ante la posible revisión o renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), debido a los recortes presupuestales y las decisiones tomadas durante la administración anterior. Especialistas en comercio internacional han señalado que, a pesar de la creciente amenaza de medidas unilaterales por parte de Estados Unidos, como los aranceles al 25% sobre productos mexicanos que plantea el expresidente Donald Trump, el país no cuenta aún con un equipo especializado ni con la infraestructura necesaria para enfrentar este desafío.
Durante el sexenio pasado, la política de austeridad implementada por la administración de Andrés Manuel López Obrador llevó al cierre de la oficina que la Secretaría de Economía tenía en Washington D.C. y a la reducción de la gestión de intereses con legisladores estadounidenses. Esta decisión, según los expertos, ha debilitado la presencia de México en la capital estadounidense, lo que podría dificultar las negociaciones sobre el T-MEC.
Sin embargo, ante el regreso de Trump a la Casa Blanca y su retórica amenazante hacia el comercio con México, el gobierno mexicano ha tomado medidas para reforzar su equipo de negociación. La Secretaría de Economía, ahora encabezada por Marcelo Ebrard, ha reabierto una oficina en Washington D.C. y ha comenzado a contratar a exnegociadores con experiencia en acuerdos comerciales previos con Europa, Brasil, Ecuador y el Mercosur.
Especialistas consultados por EL UNIVERSAL, como la exdirectora para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberta Lajous, advirtieron que la falta de una estrategia clara hacia los Estados Unidos puede resultar perjudicial para México. Lajous sugirió que la negociación no debe limitarse a temas comerciales, sino que debe abordar de manera integral aspectos migratorios, legales y económicos, con un equipo interdisciplinario que esté preparado para interactuar de manera efectiva con sus pares estadounidenses y canadienses.
Por su parte, el socio líder de la firma internacional Hogan Lovells, Juan Francisco Torres Landa, enfatizó que para enfrentar la renegociación del T-MEC, México no puede presentarse con un equipo improvisado. Señaló que la preparación es crucial, ya que entrar sin un equipo bien estructurado podría resultar en una debacle para el país en las negociaciones.
La situación pone de manifiesto la necesidad urgente de contar con un equipo de expertos en comercio internacional, que puedan interactuar de manera efectiva con los actores clave en Estados Unidos y Canadá, y así garantizar los intereses comerciales de México en el nuevo ciclo del T-MEC. Las próximas semanas serán cruciales para determinar si el gobierno de Sheinbaum logra reunir el talento necesario para abordar este reto de manera efectiva.
