El Instituto Nacional Electoral (INE) enfrenta un desafío significativo en la organización de los comicios judiciales programados para el 1º de junio de 2025. La baja participación ciudadana es una preocupación central para el organismo electoral, que teme que la apatía del electorado pueda afectar el éxito de este ejercicio, en el que se elegirán ministros, magistrados y jueces del Poder Judicial.
El INE ha identificado una tendencia preocupante, ya que las consultas ciudadanas realizadas en 2021 y 2022 registraron una participación inferior al 18%, especialmente en regiones como el norte del país y el Bajío, que históricamente tienen tasas de votación más bajas en ejercicios no tradicionales. Este panorama ha llevado a las autoridades electorales a tomar medidas preventivas.
En este contexto, el INE ha revisado experiencias internacionales como la de Bolivia, donde el voto es obligatorio. Aunque en ese país se registró una alta participación del 84.2% en la elección judicial de 2017, la mitad de los votos fueron nulos, lo que refleja una posible indiferencia de la población hacia este tipo de comicios. Este antecedente ha impulsado al INE a buscar estrategias para evitar un fenómeno similar en México.
Con un presupuesto ajustado para 2025, el INE ha decidido concentrarse en el uso de plataformas digitales para informar y educar a los votantes sobre el proceso judicial, así como en la realización de foros estatales y distritales. También se actualizará la aplicación APPrende, que permitirá a los ciudadanos practicar su voto y familiarizarse con los conceptos clave relacionados con la elección de los nuevos juzgadores.
Los estudios revelan que el interés en los asuntos judiciales es bajo. Un estudio de la UNAM de 2017 indicó que menos del 30% de los entrevistados mostró interés en temas judiciales. Además, en una encuesta del INE realizada en 2020, el 57.2% de la población expresó desconfianza hacia los jueces, lo que coloca al Poder Judicial entre las instituciones con menor nivel de confianza, lo que podría explicar la falta de motivación para participar en estas elecciones.
Uno de los objetivos clave del INE es involucrar a los jóvenes, quienes representan una cuarta parte del padrón electoral y suelen tener las tasas de votación más bajas. Los estados con mayor número de electores, como el Estado de México, la Ciudad de México, Jalisco y Veracruz, son áreas prioritarias para el INE, ya que aunque tienen una alta concentración de registros, su participación en elecciones anteriores ha estado por debajo del promedio nacional.
A pesar de las medidas que está tomando el INE, las elecciones presidenciales siguen siendo las que generan mayor interés, mientras que las consultas ciudadanas recientes, como la de la Revocación de Mandato, mostraron una participación muy baja. Con esto en mente, el INE se prepara para monitorear de cerca el proceso electoral, buscando detectar cualquier posible obstáculo y tomando acciones correctivas para motivar a los ciudadanos a votar por los futuros integrantes del Poder Judicial.
