Habitantes de Cuautlancingo, Puebla, han comenzado una campaña para proteger el último pulmón verde que rodea el contaminado Río Atoyac. El colectivo Vecinos Unidos ha solicitado que se declare como área natural protegida un polígono arbolado que está siendo invadido por la expansión desordenada de fraccionamientos y fábricas. Los vecinos advierten que, si no se toman medidas, la fauna y flora endémica desaparecerán, y el aire que actualmente se respira en la zona se verá gravemente afectado.
El área, que aún alberga especies como búhos, gavilanes y halcones, ha sido testigo del crecimiento descontrolado de la urbanización, que ha destruido más de 60 hectáreas de bosque. Desde 1967, cuando la industria de Volkswagen se instaló en la región, la contaminación ha afectado al río Atoyac, cambiando su cauce y exterminando su fauna acuática.
Los habitantes piden que se frene la construcción de más viviendas e industrias, y que se respete el entorno natural para garantizar un futuro sostenible. También piden que las autoridades federales y estatales tomen acción para proteger este importante espacio y para evitar que más zonas verdes sean destruidas.