La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, no solo cimbró al CJNG; también activó una reacción inmediata desde Washington. El gobierno de Estados Unidos reconoció públicamente el operativo realizado en Tapalpa, Jalisco, y confirmó que brindó apoyo de inteligencia a las fuerzas mexicanas.
Casi nueve horas después de los primeros reportes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que la administración de Donald Trump colaboró con información estratégica para concretar la operación. En su mensaje, felicitó al Ejército Mexicano por la “exitosa ejecución” y calificó a Oseguera como un objetivo prioritario por su papel en el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
El CJNG fue designado el año pasado por Washington como “organización terrorista extranjera”, y “El Mencho” encabezaba la lista de los más buscados por la DEA, que ofrecía 15 millones de dólares por información que llevara a su captura.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, calificó el hecho como “un gran avance” para México, Estados Unidos y la región, aunque lamentó los episodios de violencia posteriores. En la misma línea, el embajador Ronald Johnson destacó que la cooperación bilateral ha alcanzado “niveles sin precedente” bajo los liderazgos de Trump y Sheinbaum.
El mensaje de fondo es claro: Washington reivindica el golpe como resultado de una colaboración estratégica y refuerza su narrativa de combate frontal contra los cárteles vinculados al fentanilo.
