Pese a los esfuerzos del gobierno estatal por impulsar la electromovilidad, la falta de infraestructura de carga representa un obstáculo para que el transporte público inicie su transición hacia un modelo 100% eléctrico, reconoció el secretario de Economía, Víctor Gabriel Chedraui. En entrevista, el funcionario destacó que esta problemática no es exclusiva de la entidad, sino que afecta a otras regiones de México y diversos países. “Es un problema que también enfrentan Europa y Estados Unidos. La falta de cargadores está convirtiéndose en un desafío complejo, y consideramos que el futuro será el transporte híbrido. Es necesario combinar ambas tecnologías mientras se desarrolla la infraestructura de carga adecuada”, señaló.
Alternativas viables para el transporte público
Ante esta situación, Chedraui indicó que la estrategia del gobierno estatal para financiar unidades completamente eléctricas en el transporte público podría no ser viable en el corto plazo. En su lugar, recomendó la adquisición de vehículos híbridos o a gas, ya que la instalación de electrolineras a nivel estatal tomará tiempo. “El cambio debe ser progresivo, comenzando con tecnología híbrida y posteriormente migrando hacia eléctricos al 100%”, agregó.
Bajo la administración del exgobernador Sergio Salomón Céspedes, la Agencia de Energía, encabezada por Gabriela Carvajal Rubilar, facilitó la instalación de 21 cargadores eléctricos a través de empresas privadas, con lo que la entidad alcanzó un total de 127 puntos de carga. Sin embargo, esta cantidad sigue siendo insuficiente para un cambio masivo a vehículos eléctricos en el transporte público.
Resistencia del sector transportista
El gobernador Alejandro Armenta anunció el pasado 13 de enero un programa mediante el cual su administración cubrirá el enganche para que los concesionarios del transporte público adquieran unidades eléctricas, con el objetivo de reducir costos de combustible. No obstante, algunos transportistas han manifestado su inconformidad con la medida, argumentando que el costo de los camiones eléctricos supera los cuatro millones de pesos y que estas unidades podrían no ser funcionales en terrenos de difícil acceso.
El debate sobre la viabilidad de la electromovilidad en el transporte público continúa, mientras que la falta de infraestructura y el alto costo de los vehículos eléctricos siguen siendo los principales desafíos para su implementación en la entidad.
