La Secretaría de Hacienda propuso un nuevo paquete de “impuestos saludables” que entraría en vigor en 2026 y que promete ingresos por más de 142 mil millones de pesos, bajo el argumento de desincentivar consumos nocivos como refrescos, tabaco y apuestas en línea.
El ajuste contempla duplicar la cuota para bebidas saborizadas —incluidas las que usan endulzantes no calóricos— de 1.64 a 3.08 pesos por litro, lo que representaría una recaudación de más de 75 mil millones de pesos, un aumento del 73% respecto a este año. En el caso del tabaco, la tasa ad valorem pasará de 160% a 200%, con incrementos graduales hasta 2030.
También habrá nuevos gravámenes: un 8% a videojuegos con contenido violento, un alza del IEPS a las apuestas en línea del 30 al 50%, y la incorporación de bolsas de nicotina al esquema fiscal.
“No es una decisión recaudatoria, sino de salud”, defendió la presidenta Claudia Sheinbaum, recordando que 76% de los adultos en México viven con sobrepeso u obesidad, condiciones ligadas a diabetes, males cardíacos y cáncer.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, detalló que el Paquete Económico 2026 busca ingresos totales de 8.7 billones de pesos, con un nivel de recaudación tributaria equivalente al 15.1% del PIB, un máximo histórico.
Si el Congreso lo aprueba, México no solo enfrentará su crisis de salud pública con nuevos impuestos, también consolidará una de las estrategias fiscales más ambiciosas de los últimos años.
