El precio de la gasolina en México ya supera los 24 pesos por litro en varias regiones del país, impulsado por el encarecimiento del petróleo derivado del conflicto en Irán, lo que pone a prueba las medidas del gobierno para contener los costos.
El aumento en los combustibles se produce en un contexto internacional marcado por tensiones en Medio Oriente, particularmente por la guerra en Irán, que ha elevado de forma significativa los precios del crudo a nivel global.
De acuerdo con reportes recientes, el precio de la gasolina Magna ha comenzado a rebasar el límite de 24 pesos por litro en diversas entidades, pese al acuerdo establecido entre el gobierno federal y empresarios gasolineros para mantener ese tope durante 2026.
Este incremento está directamente relacionado con el alza en el precio internacional del petróleo, que ha superado los 100 dólares por barril tras la crisis en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Ante este escenario, el gobierno mexicano ha recurrido a subsidios fiscales —principalmente a través del IEPS— para amortiguar el impacto en los consumidores. Sin embargo, estos apoyos implican un alto costo para las finanzas públicas y no han logrado contener completamente los aumentos en todas las regiones.
Además, se ha detectado que algunas estaciones de servicio venden el combustible por encima del precio acordado, lo que evidencia fallas en la implementación del pacto y diferencias en el mercado local de distribución.
Especialistas advierten que, si el conflicto internacional se prolonga, la presión sobre los precios de los energéticos podría mantenerse, generando efectos en cadena sobre la inflación, el costo del transporte y los precios de productos básicos en México.
