El Partido del Trabajo ha entrado en una dinámica de crecimiento en términos político-electorales. En el estado de Puebla alcanzó un nuevo récord histórico, superando la meta de 250 mil sufragios para la presidencia. Asimismo, 29 municipios son gobernados por presidentes municipales del PT; se obtuvieron cinco diputaciones locales, 150 regidurías y más de 12 sindicaturas. En total, se logró un incremento del 50 % en la votación.
Con estos resultados sobre la mesa, los liderazgos del PT, encabezados por la senadora Liz Sánchez, han establecido un nuevo equilibrio partidista en el estado de Puebla, creando una estructura más amplia y competitiva, que incluso rivaliza con Morena. A ello se suma la propuesta de factores diferenciadores como los colores, la incorporación de cuadros nuevos y renovados, así como una lógica de participación más inclusiva, donde aquellos grupos marginados de Morena han encontrado un espacio con mayor operatividad, inclusión y dinamismo.
A nivel nacional, la dirigencia del PT ha llevado a buen puerto las negociaciones para la obtención de espacios de poder en todos los niveles de gobierno, sumado a la apertura hacia cuadros competitivos y ciudadanos. En este sentido, es natural que busquen fortalecer su militancia a través de un crecimiento calculado del partido, particularmente en aquellos municipios donde ya son gobierno y pueden construir una plataforma política sólida.
Por cierto…
En comparación con Movimiento Ciudadano, que también proyectaba resultados ventajosos en términos electorales, su proyecto terminó fracasando. Se promovían como la alternativa frente a una oposición del PRIAN sin rumbo, pero acabaron mostrando vínculos con intereses cercanos al oficialismo.
Además, Movimiento Ciudadano no mantiene presencia territorial en los 217 municipios del estado de Puebla. Su operación se ha limitado al área metropolitana, y ha buscado lograr acuerdos políticos en municipios donde liderazgos de otros partidos no han recibido apoyo, cooptando cuadros reciclados.
