Un derrame de hidrocarburo que contamina más de 100 kilómetros de costas en el sur de Veracruz ha encendido la alerta ambiental y social en al menos cuatro municipios. La contingencia impacta directamente a comunidades indígenas que dependen del mar para su subsistencia y cultura, mientras que tres días después del incidente aún no se ha esclarecido su origen.
Habitantes de comunidades náhuatl denunciaron que la contaminación amenaza su forma de vida. Obed Hernández, integrante de este grupo, calificó el hecho como un “ecocidio” que también representa un “etnocidio”, ya que afecta las tradiciones de pesca y la relación cultural que los pueblos originarios mantienen con el mar.
Los pobladores han reportado afectaciones a la salud, como dolores de cabeza, vómito y problemas en la piel derivados del fuerte olor y del contacto con el agua contaminada. Además, señalaron la ausencia de acciones inmediatas de limpieza en zonas como Pajapan y cuestionaron que Petróleos Mexicanos y autoridades estatales no hayan asumido responsabilidades.
En Mecayapan, más de 400 personas han resultado afectadas, según reportes de Protección Civil. Paralelamente, organizaciones ambientalistas alertaron sobre la muerte de especies como tortugas, manatíes y peces, y exigieron investigaciones independientes para determinar el origen del derrame.
Mientras tanto, el alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo, informó que ya iniciaron labores de limpieza en su municipio con apoyo de autoridades federales, aunque organizaciones civiles advierten que los impactos ambientales podrían ser graves e incluso irreversibles.
