Agricultores cooperativos en Cuba reportan dificultades para producir alimentos básicos debido a la falta de insumos, energía y combustibles, en medio de un entorno económico complicado.
Productores agrícolas en varias regiones de Cuba están luchando por mantener la producción de alimentos ante importantes dificultades logísticas y de insumos, según agricultores y líderes de cooperativas entrevistados por corresponsales en la isla.
En varias parcelas, la falta de semillas de calidad, energía para riego y combustible ha limitado las labores de siembra y cuidado de cultivos tradicionales como garbanzo, malanga y boniato, dijo uno de los agricultores entrevistados, cuyos terrenos no podrán producir este año la totalidad de lo esperado.
Representantes de cooperativas explicaron que estas limitaciones han semiparalizado la actividad agropecuaria, afectando la capacidad de abastecer mercados locales y complicando la distribución de alimentos. Entre los factores citados está la reducción de recursos disponibles para el campo, como fertilizantes y productos fitosanitarios, y la falta de electricidad continua para operar equipos y sistemas de riego.
Organizaciones campesinas han señalado que, a pesar de estos desafíos, muchos agricultores siguen trabajando diariamente para producir lo que está al alcance, utilizando métodos alternativos y apelando a la solidaridad comunitaria para sostener parte de la producción.
La situación de las cooperativas refleja una combinación de dificultades estructurales, incluyendo escasez de insumos clave y problemas en la logística de transporte de productos hacia los mercados, lo que agrava la percepción de desabasto alimentario entre la población.
