En medio de crecientes tensiones comerciales y amenazas proteccionistas, México consolidó su posición como el principal socio comercial de Estados Unidos durante el primer trimestre de 2025. De acuerdo con cifras de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio estadounidense, las exportaciones mexicanas alcanzaron un valor de 131 mil 299 millones de dólares, un incremento de 9.6 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2024. Se trata de la cifra más alta desde que se tiene registro.
Las importaciones de productos estadounidenses hacia México también mostraron un crecimiento, al ubicarse en 84 mil millones de dólares, 4.8 por ciento más que en el mismo lapso del año anterior. En conjunto, el comercio bilateral entre ambos países sumó 215 mil 300 millones de dólares, equivalente al 14.6 por ciento del comercio global de Estados Unidos.
Este desempeño se dio a pesar de la imposición de nuevos aranceles por parte del gobierno de Donald Trump. Desde el 4 de febrero, se aplica una tarifa del 25 por ciento a los productos mexicanos que no cumplan con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). A ello se suma un arancel adicional del 25 por ciento al acero, aluminio y sus derivados, vigente desde el 12 de marzo.
En contraste con el dinamismo del comercio con México, el intercambio con China se estancó. El volumen comercial con el país asiático permaneció en niveles similares a los del año pasado, aunque sus exportaciones a Estados Unidos aumentaron 5 por ciento. Las barreras arancelarias, que en algunos casos superan el 100 por ciento, han limitado su crecimiento.
El reporte oficial también destaca un aumento sin precedentes en el déficit comercial de Estados Unidos, que en el primer trimestre alcanzó los 140 mil 500 millones de dólares, 14 por ciento más que el año anterior. El valor de las importaciones totales se ubicó en 419 mil millones de dólares, impulsado principalmente por la compra de productos farmacéuticos, bienes de capital y vehículos de motor.
De esta forma, México no solo resiste el embate arancelario, sino que fortalece su papel estratégico en la economía norteamericana, manteniéndose al frente de sus principales socios comerciales y superando, nuevamente, a Canadá y China.
