El gobierno federal informó que el abasto de medicamentos en el sistema público supera el 97%, aunque reconoció fallas en la distribución y retrasos por parte de proveedores.
Durante un informe oficial, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el suministro de fármacos ha alcanzado niveles altos en instituciones como el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, tras varios años de problemas en el sistema de compras y distribución.
Autoridades detallaron que el surtimiento de recetas se mantiene en niveles cercanos al 94%, mientras que en hospitales de alta especialidad el abastecimiento alcanza hasta el 98%. No obstante, admitieron que aún existen unidades médicas con faltantes específicos, principalmente por retrasos logísticos y fallas en la entrega por parte de empresas proveedoras.
Como parte de la estrategia para mejorar el sistema, el gobierno federal impulsa un nuevo modelo de adquisiciones que busca optimizar costos, priorizar medicamentos más eficaces y reducir el número de claves disponibles en el catálogo nacional.
Además, se contempla fortalecer la producción nacional de insumos médicos y aplicar sanciones a compañías que incumplan contratos, con el objetivo de evitar desabastos recurrentes y estabilizar el suministro en todo el país.
El tema del abasto de medicamentos ha sido uno de los principales retos del sistema de salud en México en los últimos años, especialmente tras cambios en los esquemas de compra consolidada, lo que ha generado críticas por parte de pacientes y personal médico ante episodios de escasez.
