Un jurado en Estados Unidos determinó que Meta contribuyó de forma sustancial al daño mental de una joven adicta a Instagram y ordenó el pago de una indemnización millonaria.
Un tribunal en Los Ángeles concluyó que Meta, propietaria de Instagram, fue negligente en el diseño de su plataforma, al incorporar mecanismos que fomentaron el uso compulsivo desde la infancia.
El fallo establece que estas prácticas fueron un “factor sustancial” en los problemas de salud mental de la demandante, incluyendo ansiedad y depresión, además de que la empresa no advirtió adecuadamente sobre los riesgos del uso prolongado.
La indemnización total asciende a 6 millones de dólares, de los cuales Meta deberá cubrir el 70%, mientras que Google, por su plataforma YouTube, asumirá el 30% restante.
El caso es considerado un precedente clave, ya que por primera vez un jurado responsabiliza directamente a empresas tecnológicas por el impacto del diseño de sus plataformas en la salud mental de usuarios jóvenes.
La sentencia se enmarca en una creciente ola de litigios contra redes sociales en Estados Unidos, donde se cuestiona si los algoritmos y funciones como el “scroll infinito” están diseñados para generar adicción, lo que podría derivar en nuevas regulaciones para la industria.
