Reino Unido enfrenta una de las peores crisis juveniles de las últimas décadas. Más de un millón de jóvenes de entre 16 y 24 años no estudian, no trabajan y tampoco reciben formación, una cifra que representa el 13.5% de ese sector de la población y el nivel más alto registrado en más de 12 años, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística británica.
El fenómeno, conocido como generación “nini”, refleja un deterioro estructural del mercado laboral y del sistema educativo británico. Tan solo en el último año, el número de jóvenes en esta situación aumentó en 89 mil personas, afectando principalmente a hombres jóvenes. El dato ha encendido alertas no solo sociales, sino también económicas, debido al impacto que tendrá sobre la productividad, el gasto público y el crecimiento del país.
El diagnóstico fue reforzado por el llamado “Informe Milburn”, elaborado para el gobierno británico, el cual advierte que Reino Unido corre el riesgo de enfrentar una “generación perdida”. El documento señala que casi seis de cada diez jóvenes que no estudian ni trabajan se encuentran completamente desconectados del mercado laboral y ni siquiera buscan empleo, situación más grave que la registrada hace dos décadas.
Además del impacto humano, especialistas advierten consecuencias económicas severas. Cada joven fuera del sistema laboral puede perder hasta 300 mil libras esterlinas en ingresos a lo largo de su vida, mientras que el costo acumulado para el Estado británico por esta crisis juvenil supera los 125 mil millones de libras al año, cifra incluso superior al presupuesto anual destinado a educación.
Expertos y líderes empresariales coinciden en que el problema ya no puede entenderse únicamente como desempleo juvenil, sino como una desconexión profunda entre educación, mercado laboral y oportunidades reales de desarrollo. En medio de un contexto global marcado por automatización, inteligencia artificial y precarización laboral, Reino Unido enfrenta el desafío de reformar integralmente sus sistemas de educación, bienestar social y empleo para evitar una crisis generacional de largo plazo.
