
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó que su país no participa en la guerra en Oriente Medio, en respuesta a presiones del mandatario estadounidense Donald Trump para que aliados se sumen al conflicto.
Durante una declaración reciente, Macron dejó claro que Francia no forma parte de las operaciones militares en curso y subrayó que cualquier acción relacionada con la seguridad en la región no será de carácter bélico.
El mandatario francés señaló que su país puede contribuir a garantizar la estabilidad, particularmente en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz, pero únicamente desde un enfoque no militar y en coordinación con actores internacionales.
Las declaraciones ocurren en medio de tensiones entre Estados Unidos y sus aliados europeos, luego de que Trump criticara la falta de apoyo a su estrategia en Oriente Medio y presionara para una mayor implicación en el conflicto.
Francia ha mantenido una postura de distanciamiento frente a la escalada bélica, apostando por soluciones diplomáticas y por el respeto al derecho internacional, en contraste con la línea más agresiva impulsada desde Washington.
Este posicionamiento refleja una fractura creciente dentro del bloque occidental, donde varios países europeos han rechazado involucrarse directamente en la guerra, priorizando la estabilidad regional y evitando una expansión del conflicto.