Las autoridades japonesas han comenzado a sacrificar alrededor de 50,000 pollos en la región de Iwate, al norte del país, tras detectar un brote de gripe aviar en una granja local. Este es el décimo noveno caso de la temporada de gripe aviar en Japón, según informó el Ministerio de Agricultura.
El virus de la gripe aviar fue confirmado como la causa del brote, lo que llevó a las autoridades a tomar la medida preventiva de sacrificar los pollos afectados. Además, la región ha impuesto restricciones de movimiento sobre 170,000 aves criadas en otras dos granjas cercanas, ubicadas en un radio de tres kilómetros alrededor de la zona infectada.
Como parte de las medidas de contención, cerca de 3.8 millones de aves situadas en un radio de 10 kilómetros también deberán permanecer en la zona para evitar una mayor propagación del virus. Este brote se suma a otros incidentes recientes, como el de una granja en Ibaraki, donde se sacrificaron más de un millón de aves tras un brote confirmado a finales de diciembre.
El sacrificio masivo de aves ha sido una respuesta constante de Japón para controlar la propagación de la gripe aviar, que ha afectado a diversas regiones del país en los últimos meses.
