El presidente argentino Javier Milei respaldó abiertamente a su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, luego de la represión policial contra una manifestación pacífica de jubilados el pasado 12 de marzo en Buenos Aires. La protesta, que contó con el apoyo de hinchas de fútbol, sindicalistas y organizaciones sociales, terminó con decenas de heridos y detenidos, además de denuncias de uso excesivo de la fuerza.
«Los malos van presos»: el mensaje de Milei
En un tono desafiante, el mandatario aseguró que su gobierno no tolerará protestas que alteren el orden público y amenazó con endurecer las medidas de seguridad. “Los buenos son los de azul (policías), y los malos son los hijos de puta que rompen autos, queman autos y amenazan a la gente. Esos son los que tienen que ir presos, y los vamos a encarcelar para defender la República”, declaró.
Sin embargo, múltiples videos captados durante la jornada desmienten la versión oficial de un operativo moderado. En uno de ellos se observa el momento en que el fotógrafo Pablo Grillo, quien cubría la protesta, es alcanzado por una bala de gas pimienta disparada con una escopeta de uso prohibido. Grillo tuvo que ser sometido a una cirugía de urgencia debido a la gravedad de sus heridas.
Denuncias y controversia
Bullrich justificó el accionar policial asegurando que la manifestación había sido violenta, aunque no se registraron pruebas de manifestantes armados. Testigos denunciaron que la policía provocó disturbios al abandonar un patrullero vacío en medio de la protesta, el cual luego fue incendiado por un grupo que llevaba bidones de gasolina, pese a la fuerte presencia de fuerzas de seguridad.
El ministerio de Seguridad Nacional denunció penalmente a los organizadores de la marcha, acusándolos de sedición y atentado contra el orden democrático. Entre los acusados se encuentran el ex líder montonero Mario Firmenich y los intendentes de La Matanza y Lomas de Zamora, Fernando Espinoza y Federico Otermín, a quienes el gobierno señala –sin pruebas– de haber financiado los disturbios con pagos de hasta 50 mil pesos argentinos.
“No se hace una tortilla sin romper huevos”
La diputada oficialista Lilia Lemoine generó polémica al relativizar la represión. “Si pasa algo como lo del día 12, que es un espanto, hay que entender que no podés hacer una tortilla sin romper algunos huevos”, afirmó en una entrevista. Cuando el periodista Fabián Doman le preguntó si eso incluía la posibilidad de muertos en futuras protestas, respondió: “Puede pasar”.
Por otro lado, la jueza Karina Andrade ordenó la liberación de los 114 detenidos tras la protesta, argumentando que las fuerzas de seguridad no cumplieron con los controles básicos de detención y que los arrestos fueron arbitrarios. “Mi decisión fue estrictamente apegada a la Constitución Nacional”, señaló.
Crisis política y presión internacional
Las encuestas muestran un deterioro en la imagen de Milei, quien enfrenta cada vez más denuncias por violaciones a los derechos humanos debido a su política de seguridad. En este contexto, el presidente canceló su viaje a España, donde además es investigado por su presunta vinculación con una megaestafa de la criptomoneda Libra.
Con una creciente oposición interna y presión internacional, el gobierno de Milei enfrenta uno de sus momentos más críticos desde su llegada al poder, con un escenario que podría agravarse si persiste la represión contra las manifestaciones sociales.
