Teherán respondió este sábado con dos oleadas de ataques en Medio Oriente, luego de los bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel en su territorio. Desde primeras horas del día, el gobierno iraní prometió una “respuesta aplastante”, al señalar que las agresiones ocurrieron “una vez más durante las negociaciones” con Washington sobre su programa nuclear.
La primera ofensiva se registró por la mañana, cuando el régimen iraní lanzó misiles contra Israel y contra varios países de la región donde Estados Unidos mantiene intereses militares o presencia estratégica. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró que “todos los territorios ocupados y las bases criminales de Estados Unidos en la región han sido alcanzados”, y advirtió que la operación continuará “hasta que el enemigo sea derrotado”.
Por la tarde, medios estatales iraníes informaron de una segunda oleada de ataques con misiles contra bases estadounidenses en Medio Oriente. En total, además de Israel, fueron señalados como objetivos Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak.
Israel intercepta misiles
En Israel, las sirenas antiaéreas sonaron en ciudades como Jerusalén. Las Fuerzas de Defensa confirmaron la intercepción de varios misiles lanzados desde Irán y, hasta el momento, no se han reportado víctimas. No obstante, las autoridades advirtieron que los sistemas de defensa “no son herméticos” y exhortaron a la población a seguir las instrucciones oficiales.
Impactos en el Golfo
En Emiratos Árabes Unidos, el Ministerio de Defensa informó que interceptó varios misiles balísticos, aunque restos impactaron en una zona residencial de Abu Dabi, causando daños materiales y la muerte de un civil extranjero. En Dubái se registró un incendio cercano al hotel Fairmont The Palm, que dejó cuatro heridos.
Bahréin, sede de la Quinta Flota de la Marina estadounidense, también fue blanco de un ataque. Autoridades locales confirmaron que el centro de servicios de la flota fue alcanzado, mientras la embajada de EE.UU. en Manama emitió una alerta de seguridad por un “ataque inminente con drones o misiles”.
En Qatar, el Ministerio de Defensa reportó la intercepción de proyectiles dirigidos contra la base aérea Al Udeid, el mayor complejo militar estadounidense en la región. En Arabia Saudita, el gobierno confirmó ataques en Riad y la Provincia Oriental, que fueron repelidos, y afirmó que se reserva el derecho a responder.
Kuwait informó que su defensa aérea interceptó misiles contra la base Ali Al Salem. Posteriormente, autoridades de aviación civil reportaron un incidente con un dron en el Aeropuerto Internacional de Kuwait, asegurando que la situación estaba bajo control.
Jordania derribó dos misiles balísticos que, según sus fuerzas armadas, tenían como objetivo su territorio. En Irak, defensas estadounidenses interceptaron un dron cerca de Erbil, mientras se reportaron explosiones en las inmediaciones del consulado de EE.UU.
Escalada sin precedentes recientes
La magnitud de la ofensiva iraní contrasta con episodios previos, cuando la respuesta de Teherán fue más limitada. Analistas internacionales han advertido que el actual escenario representa un punto de inflexión por la amplitud geográfica de los ataques y la posibilidad de que varios de los países afectados ejerzan su derecho a represalia.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní sostuvo que su país actuó en ejercicio del “legítimo derecho a la autodefensa” y afirmó que utilizará “todos sus recursos defensivos y militares” para proteger su integridad territorial.
Mientras tanto, gobiernos de la región han condenado los hechos y evalúan sus próximas acciones. La comunidad internacional observa con preocupación una escalada que amenaza con ampliar el conflicto en Medio Oriente.
