Ciudad de México, 16 de abril de 2026. — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la conformación de un grupo interdisciplinario integrado por universidades públicas y especialistas de alto nivel para evaluar la viabilidad de explotar gas no convencional mediante técnicas de fracturación hidráulica (fracking) con menor impacto ambiental.
El equipo estará conformado por académicos de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana y el Instituto Politécnico Nacional, así como por 17 investigadores, quienes analizarán nuevas tecnologías que contemplan el uso de componentes biodegradables y una reducción significativa en los daños ambientales.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que no existe una decisión tomada respecto al uso de esta técnica y aseguró que el proceso estará guiado por evidencia científica. “No la vamos a forzar”, afirmó, al tiempo que adelantó que en aproximadamente dos meses se podría tener una primera orientación sobre la viabilidad del proyecto.
El análisis responde, explicó, a la necesidad de fortalecer la soberanía energética del país, ante la alta dependencia del gas proveniente de Estados Unidos, que actualmente representa cerca del 75 por ciento del consumo nacional.
Sheinbaum enfatizó que el gobierno no ignorará los efectos negativos históricamente asociados al fracking, ni excluirá la participación de comunidades potencialmente afectadas. En ese sentido, adelantó que, en caso de avanzar, se realizarían consultas para garantizar que la decisión sea colectiva e informada.
Incluso, señaló que existen dentro del propio grupo académico posturas críticas hacia esta técnica, lo que, dijo, abonará a un análisis más riguroso y equilibrado.
De resultar viable, una de las zonas iniciales de exploración podría ser Coahuila, donde se busca determinar el potencial de reservas y la actividad en la zona fronteriza.
Por su parte, Rosaura Ruiz, titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, destacó que la integración de este grupo busca brindar certeza científica a la ciudadanía y respaldar la toma de decisiones públicas.
El gobierno federal reiteró que cualquier determinación buscará equilibrar la soberanía energética con la protección de los recursos hídricos y los ecosistemas, en un proceso que, aseguró, será responsable, transparente y sustentado en el conocimiento técnico.
