La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico luego de que Irán lanzara el domingo una serie de ataques con drones y misiles contra Israel y Kuwait, en respuesta al ultimátum emitido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había exigido a Teherán un acuerdo en un plazo de 48 horas sobre el estratégico estrecho de Ormuz.
El gobierno iraní rechazó de manera contundente la advertencia estadounidense, que incluía la amenaza de destruir infraestructura clave del país en caso de no alcanzar un acuerdo. Desde el Cuartel General Central Jatam al-Anbia, el general Ali Abdollahi Aliabadi calificó el ultimátum como “una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida”, al tiempo que advirtió sobre posibles represalias.
Por su parte, Trump había señalado previamente que “el tiempo se acaba” y advirtió que, de no cumplirse sus condiciones, “se desataría el infierno”, en un mensaje difundido a través de redes sociales. El posicionamiento estadounidense se dio tras un ataque cercano a una planta nuclear iraní que provocó evacuaciones en la zona.
Ataques y respuesta militar
De acuerdo con reportes oficiales, las fuerzas armadas de Kuwait e Israel activaron sus sistemas de defensa aérea para interceptar los proyectiles lanzados. En paralelo, el ejército israelí informó sobre la detección de nuevos misiles provenientes de territorio iraní, así como lanzamientos adicionales desde Yemen.
Estos hechos se enmarcan en el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos emprendieron una ofensiva contra Irán, intensificando una confrontación regional de alto riesgo.
Daños en Kuwait
En Kuwait, autoridades confirmaron que varios drones impactaron instalaciones estratégicas durante la madrugada del domingo. Uno de ellos alcanzó un edificio del Ministerio de Finanzas, generando daños materiales significativos, aunque sin víctimas.
Asimismo, otro dron impactó una instalación de la Corporación Petrolera de Kuwait, provocando un incendio en el complejo de Shuwaikh, donde se ubican oficinas clave del sector energético. Equipos de emergencia lograron controlar el fuego sin que se reportaran heridos.
También se registraron ataques contra plantas de energía y desalinizadoras de agua, lo que derivó en la suspensión de operaciones en al menos dos unidades de generación eléctrica.
Escenario en desarrollo
La escalada militar eleva la preocupación internacional ante el riesgo de una expansión del conflicto en una de las regiones más estratégicas del mundo, particularmente por el papel del estrecho de Ormuz en el comercio global de energía.
Hasta el momento, la comunidad internacional no ha logrado contener el intercambio de amenazas y acciones militares, mientras Teherán ha anticipado nuevas represalias en los próximos días.
