Habitantes de San Miguel Canoa, en Puebla, acusan que el Ecoparque Tlalli-La Malinche, proyecto insignia del gobierno estatal con un presupuesto de 1,970.5 millones de pesos, pondrá en riesgo su forma de vida, los manantiales y la biodiversidad de la zona.
En la presentación de la Feria del Hongo, el recolector Gil Ángel Zepeda Reyes advirtió que las obras ya provocan deforestación, pérdida de especies y disminución de hongos silvestres. También acusó que los manantiales que abastecen a la comunidad están secándose y que, una vez terminado el parque, los pobladores quedarán sin acceso libre al cerro.
“El parque se va a resguardar, ya no podremos subir y bajar como ahora. Dicen que traerá ingresos, pero sólo los funcionarios verán el beneficio”, señaló Zepeda.
El gobierno admite que el costo podría variar según la autorización de la Semarnat, pero los opositores sostienen que, sin importar el monto final, el impacto ambiental y social será irreversible.
