En un esfuerzo por reducir las tensiones en torno al programa nuclear iraní, China, Rusia e Irán emitieron una declaración conjunta el viernes en la que reafirmaron que el diálogo político y diplomático es la única solución viable para el conflicto. La declaración se dio tras una reunión de los viceministros de Relaciones Exteriores de los tres países en Pekín.
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, encabezó el encuentro y presentó una propuesta de cinco puntos para abordar la cuestión nuclear iraní. Esta iniciativa subraya la necesidad de resolver disputas de manera pacífica, oponiéndose al uso de la fuerza y a sanciones unilaterales.
Llamado al fin de las sanciones y medidas coercitivas
El viceministro chino de Relaciones Exteriores, Ma Zhaoxu, enfatizó la necesidad de eliminar todas las sanciones ilegales y unilaterales impuestas contra Irán. Según Ma, las naciones involucradas deben abordar las causas profundas del conflicto y abandonar tácticas de presión y amenazas militares.
“Reafirmamos la importancia de la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU y hacemos un llamado a todas las partes a evitar acciones que puedan agravar las tensiones. Debemos crear un ambiente propicio para la diplomacia”, señaló Ma.
El encuentro trilateral se llevó a cabo en un contexto de creciente inestabilidad tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear iraní en 2018 y la política de «máxima presión» implementada por la administración Trump contra Teherán.
El marco original del acuerdo, alcanzado entre Irán y los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania, ha perdido efectividad debido a la postura unilateral de Washington. Frente a este escenario, China, Rusia e Irán buscan nuevos mecanismos de cooperación para frenar la escalada del conflicto y alcanzar una solución negociada.
China propone una hoja de ruta para la paz
Wang Yi destacó que su país mantiene un enfoque equilibrado, combinando la no proliferación nuclear con el derecho al uso pacífico de la energía atómica. También reafirmó el compromiso de China con el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés) como base para reconstruir el consenso internacional.
“Esperamos que todas las partes trabajen en la misma dirección y reanuden el diálogo cuanto antes. Estados Unidos debe demostrar voluntad política y regresar a la mesa de negociaciones”, declaró Wang.
El ministro chino recalcó que la resolución del conflicto debe basarse en el respeto mutuo y el consenso internacional. “La historia ha demostrado que las estrategias basadas en la imposición de fuerza no conducen a soluciones sostenibles”, agregó.
Desafíos ante la resistencia de Estados Unidos
El encuentro trilateral ocurrió pocos días después de que Irán rechazara los llamados de Estados Unidos para reanudar negociaciones bajo condiciones impuestas por Washington.
La semana pasada, el expresidente Donald Trump aseguró que había enviado una carta al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, proponiendo negociaciones, pero advirtiendo que el país tenía solo dos opciones: un acuerdo o una intervención militar.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, respondió con firmeza, asegurando que no negociará mientras su país esté bajo amenazas. “Irán no se someterá a las órdenes de Estados Unidos para sentarse a dialogar”, declaró.
Mientras tanto, la administración Trump minimizó la importancia de la reunión China-Rusia-Irán. Según Fox News, Trump sugirió que “quizás Pekín, Moscú y Teherán estén teniendo sus propias discusiones sobre cómo reducir la tensión”.
En febrero, Estados Unidos endureció su política de «máxima presión» contra Irán, incluyendo sanciones económicas para bloquear sus exportaciones petroleras y restringir su acceso a fondos para el desarrollo de tecnología nuclear.
El papel de los mecanismos multilaterales
En la declaración conjunta posterior al encuentro, China, Rusia e Irán se comprometieron a fortalecer su cooperación en foros internacionales como BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái. También reiteraron su oposición a la intervención unilateral del Consejo de Seguridad de la ONU en el tema nuclear iraní.
“El Consejo de Seguridad no debe apresurarse a intervenir en este asunto, ya que esto solo erosionaría la confianza entre las partes involucradas. El mecanismo de sanciones automáticas (‘snapback’) solo desharía años de esfuerzos diplomáticos”, advirtió Wang Yi.
El jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán convocó a los embajadores de Reino Unido, Francia y Alemania para protestar por lo que consideró un «uso indebido» del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar el tema nuclear iraní a puerta cerrada.
La sesión del Consejo de Seguridad, solicitada por Estados Unidos y otros cinco países (Francia, Grecia, Panamá, Corea del Sur y Reino Unido), se celebró en privado el miércoles.
El embajador chino ante la ONU, Fu Cong, expresó antes de la reunión que China aún espera aprovechar “el tiempo limitado antes de la fecha límite en octubre para alcanzar un nuevo acuerdo que permita mantener el JCPOA”.
“La estrategia de presión máxima sobre Irán no logrará el objetivo”, señaló Fu.
El reto de frenar la escalada del conflicto
Según el experto Liu Zhongmin, la postura unilateral de Estados Unidos ha obstaculizado la resolución del conflicto, destruyendo consensos y mecanismos de negociación previamente establecidos. “El mundo enfrenta el reto de encontrar soluciones viables sin permitir que Estados Unidos socave los esfuerzos multilaterales en asuntos internacionales críticos”, advirtió Liu.En este contexto, la comunidad internacional debe presionar para que Washington adopte un enfoque más conciliador. “Si el resto de los países logran mantener el consenso, esto ejercerá presión sobre Estados Unidos para que reconsidere su estrategia”, concluyó Liu.
