La dirigencia de Morena se trazó un ambicioso objetivo para el año 2025: afiliar a 10 millones de nuevos miembros en todo el país, con una meta específica de 900 mil nuevos afiliados en la Ciudad de México. Este anuncio fue realizado por Andrés Manuel López Beltrán, secretario de organización del partido, en el marco de una asamblea informativa celebrada el 7 de diciembre en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. Este evento marcó el cierre de una gira nacional del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, que ha recorrido diversas partes del país para fortalecer su estructura interna de cara a los próximos retos electorales.
López Beltrán subrayó la importancia de mantener unido a Morena y de consolidarlo como una fuerza política capaz de proteger y continuar con el legado del presidente Andrés Manuel López Obrador. Según el dirigente, la clave para garantizar el éxito de este proceso es construir un partido fuerte, capaz de responder a las necesidades de la población y asegurar que el cambio iniciado en el país siga adelante. Para lograr esto, expresó que la estrategia debe centrarse en hacer comités en todas las secciones electorales del país, y sobre todo, en realizar un proceso de afiliación masiva que involucre a millones de ciudadanos dispuestos a sumarse al proyecto político que impulsa el partido.
El secretario de organización destacó que la unidad interna del partido es esencial para evitar que la oposición, a pesar de estar actualmente «moral y políticamente derrotada», pueda resurgir a través de la división interna. López Beltrán advirtió que la mayor amenaza para Morena radica en la fractura interna y señaló que, aunque es natural que haya competencia y aspiraciones dentro del partido, nunca se debe anteponer el interés personal al interés común. «La unidad no se logra por decreto, se construye con trabajo diario», afirmó.
En este contexto, López Beltrán también se comprometió a que el Comité Ejecutivo Nacional trabajará sin descanso para fortalecer la cohesión dentro del partido, y destacó que no se permitirán decisiones políticas que favorezcan intereses personales sobre los colectivos. De esta manera, reafirmó que el objetivo primordial debe ser la unidad de todos los militantes y simpatizantes del partido, especialmente en un momento en el que Morena se enfrenta a un desafío importante: consolidar su fuerza política ante la mirada de los ciudadanos y, en especial, de los votantes en la Ciudad de México, que históricamente han sido clave para el éxito electoral del partido.
Además, el dirigente morenista aprovechó la ocasión para expresar su agradecimiento a los simpatizantes de Morena en la Ciudad de México, una ciudad que, como él mismo mencionó, le ha dado mucho. «Nos consideramos chilangos por adopción y convicción. Esta ciudad nos dio todo, y le debemos absolutamente todo», declaró. Añadió que, aunque su familia es originaria de Tabasco, su vida y su compromiso con la capital del país es profundo, por lo que dedicará su esfuerzo a trabajar por el bienestar de los más necesitados. Recalcó que su labor no se limita a lo político, sino que se enfoca en garantizar que los más pobres sean los beneficiarios de las políticas públicas que impulsa el partido.
La asamblea en la Plaza de las Tres Culturas fue un reflejo del entusiasmo y el compromiso de los militantes de Morena, quienes se mostraron unidos en su propósito de continuar con el proyecto de transformación iniciado por López Obrador en 2018. Con una plaza llena de asistentes, se respiró un ambiente de esperanza y determinación, en el que se reafirmó la voluntad de trabajar para fortalecer a Morena y asegurar que su influencia siga siendo determinante en el futuro político de México.
Con miras a las elecciones de 2025, López Beltrán destacó que este proceso de afiliación es crucial para asegurar el futuro de Morena, no solo en términos electorales, sino también para preservar los principios y valores que han caracterizado al partido en los últimos años. La meta de 10 millones de nuevos afiliados, con una fuerte concentración en la Ciudad de México, no solo refleja la ambición de Morena de seguir creciendo, sino también la necesidad de mantener una estructura sólida que permita al partido continuar siendo una fuerza política capaz de guiar la transformación del país.
