La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el próximo lunes enviará al Congreso su reforma electoral sin cambios. El mensaje fue directo: quien quiera apoyarla, adelante; quien defienda las listas plurinominales deberá explicarlo ante la ciudadanía.
Para la mandataria, las listas de representación proporcional representan “las cúpulas de los partidos” y no responden al mandato popular. Su propuesta plantea que todos los aspirantes compitan en territorio y no accedan a cargos por posición en una lista.
Sheinbaum sostuvo que, si la reforma no se aprueba, no será una derrota. Al contrario, dijo, será prueba de congruencia. “La Presidenta cumplió”, afirmó, subrayando que su compromiso es con lo que pidió la gente y con los principios de austeridad y democracia participativa.
La iniciativa contempla reducir 25 por ciento del gasto electoral, lo que equivaldría a más de 13 mil millones de pesos que podrían destinarse a salud, educación y bienestar. También propone disminuir presupuestos de organismos electorales, eliminar excesos salariales y fortalecer la fiscalización.
Aseguró que no se busca un partido único ni debilitar la autonomía del INE, sino evitar el despilfarro y transparentar el uso de recursos públicos. La discusión, advirtió, tendrá límites: la negociación no puede contradecir los principios.
