Por primera vez en la historia del país, los pueblos indígenas y afromexicanos recibirán parte del presupuesto federal de manera directa, lo que representa un avance crucial en el reconocimiento de sus derechos fundamentales. El gobierno federal destinará para 2025 un total cercano a los 234 mil millones de pesos a estas comunidades, en línea con la reciente reforma constitucional que refuerza su autonomía y derechos.
El presupuesto asignado se distribuye en dos componentes clave: el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), que recibe cerca de 13 mil millones de pesos, y el Anexo Transversal 10, que dispone de más de 221 mil millones de pesos. Esta decisión, anunciada el pasado jueves en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, permitirá a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas gestionar directamente los recursos que se destinarán a su desarrollo.
El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) detalló que los recursos serán administrados y ejercidos por las asambleas o autoridades de cada comunidad, bajo su autonomía y personalidad jurídica. De este modo, se garantizan condiciones más equitativas y adecuadas para el ejercicio del presupuesto, de acuerdo con las tradiciones y necesidades locales de cada pueblo.
En cuanto al Anexo Transversal 10, que está orientado al desarrollo integral de las comunidades, se financiarán 55 programas durante 2025, un aumento respecto a los 48 programas del año anterior. El monto para este rubro se incrementó de 153 mil millones de pesos en 2024 a 221 mil 32.8 millones de pesos en 2025, lo que representa un aumento de 67 mil millones de pesos.
Este ajuste al presupuesto responde a los cambios normativos derivados de la nueva reforma constitucional, que incorpora los derechos fundamentales y el desarrollo intercultural y sostenible de los pueblos indígenas y afromexicanos. Además, por primera vez se reconoce formalmente a los afrodescendientes como parte integral de esta política pública.
Por su parte, el FAIS ha asignado 123 mil 743 millones de pesos para este año, de los cuales un 10 por ciento (12 mil 374 millones de pesos) estará etiquetado específicamente para los pueblos indígenas y afromexicanos. Este fondo atenderá a más de 11 mil comunidades de estos grupos, distribuidas en más de 33 mil localidades del país.
En este nuevo modelo, las decisiones sobre la asignación de los recursos serán tomadas por las propias asambleas de cada comunidad, respetando sus usos y costumbres, y con la creación de comités de administración y vigilancia. Será también responsabilidad de las asambleas validar la ejecución y cierre de los proyectos y obras, asegurando que los recursos sean utilizados de manera transparente y adecuada.
Este enfoque directo fortalece la autonomía y la capacidad de autogestión de los pueblos indígenas y afromexicanos, un paso importante para su desarrollo y para la ampliación de sus derechos.