El gobierno federal, el gobierno de Sonora y la empresa Grupo México anunciaron el inicio formal del programa de remediación ambiental y social del Río Sonora, a más de una década del derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre ocurrido en 2014. En el mismo acto se confirmó que ya comenzaron a pagarse las indemnizaciones a trabajadores, viudas y familias mineras de Cananea, luego de la conclusión de la histórica huelga.
Durante la conferencia matutina, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, informó que el programa tendrá una inversión total de 2 mil 222.6 millones de pesos, financiados en un 70 % por Grupo México (mil 500 millones), 22 % por el gobierno federal (483.6 millones) y 8 % por el gobierno de Sonora (180 millones), además de 59 millones ya depositados previamente por la empresa.
El plan contempla acciones integrales de justicia ambiental, agua potable y salud pública. En materia ambiental, se realizarán estudios de suelos y sedimentos, saneamiento de zonas contaminadas y confinamiento técnico de residuos tóxicos. En agua, se construirán 16 nuevas plantas potabilizadoras, 16 sistemas de desinfección, se rehabilitarán seis plantas existentes y se instalará un sistema de monitoreo de calidad del agua en tiempo real.
En salud, el hospital comunitario de Ures se convertirá en hospital regional, con 60 camas, 21 consultorios de especialidad y terapia intensiva. Además, se abrirá un Centro de Salud Renal, con hemodiálisis y laboratorio especializado en metales pesados y toxicología, así como un sistema permanente de monitoreo epidemiológico para las comunidades afectadas.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, recordó que el derrame afectó 288.8 kilómetros de la cuenca del Río Sonora, dañando a más de 20 mil personas y contaminando agua, suelo, flora, fauna y ganado con arsénico, plomo, cobre y zinc.
Las autoridades calificaron el acuerdo como un hecho histórico que pone fin a 18 años de lucha social y laboral en Cananea.
