El conflicto en Medio Oriente está generando la mayor interrupción del suministro de petróleo registrada, advirtió la Agencia Internacional de la Energía (AIE). De acuerdo con su informe mensual, la oferta mundial podría caer 8 millones de barriles diarios (bpd) en marzo, cerca de 8% de la demanda global, tras el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
La interrupción se produjo luego de que Estados Unidos e Israel iniciaran ataques contra Irán el 28 de febrero, lo que desató una escalada militar que ha impactado directamente las rutas energéticas del Golfo Pérsico.
Ante la crisis, los países productores del Golfo han reducido su producción en al menos 10 millones de barriles diarios, cerca de 10% del consumo mundial, mientras se intensifican los temores por una guerra prolongada que afecte el transporte marítimo de crudo.
Para contener el alza de precios, la AIE acordó liberar 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas de sus países miembros, la mayor liberación de emergencia registrada. La agencia advirtió que restablecer las operaciones de exploración y producción podría tomar semanas o incluso meses, dependiendo del daño a las instalaciones y la seguridad en la región.
Aunque algunos países del Golfo buscan rutas alternativas para exportar petróleo, el organismo señaló que el mercado energético global seguirá bajo presión mientras persista la incertidumbre geopolítica.
