El Gobierno de China expresó este viernes su rechazo a la visita del senador estadounidense Roger Wicker, presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado, a la isla de Taiwán, al considerar que se trata de una “violación” al principio de una sola China que guía su política interna.
En conferencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Guo Jiakun, señaló que Pekín “se opone firmemente a este tipo de visitas e interacciones oficiales por parte de Estados Unidos”, y acusó a Washington de enviar “una señal errónea a las fuerzas separatistas que promueven la independencia de Taiwán”. Subrayó que el gigante asiático ve esta cuestión como un asunto estrictamente interno y reafirmó que la isla es una “parte inalienable del territorio chino”.
“China expresa su profundo descontento por esto e insta a Estados Unidos a respetar el principio de una sola China y los tres comunicados sinoestadounidenses firmados en el pasado”, declaró Jiakun, al tiempo que exigió a Washington dejar de interferir en los asuntos internos chinos “bajo cualquier pretexto” y evitar “provocar tensiones en el estrecho de Taiwán”.
La visita de Wicker incluye un encuentro con el presidente taiwanés Lai Ching Te, pese a las advertencias de Pekín. Desde la isla, el senador aseguró estar “encantado de formar parte de la delegación estadounidense” y adelantó que continuará respaldando a Taiwán en futuras visitas. Junto a él viajó también la senadora republicana Deb Fischer.
El episodio marca un nuevo capítulo en las tensiones entre Washington y Pekín, en un contexto en el que las relaciones bilaterales siguen siendo frágiles, con Taiwán en el centro del debate geopolítico.
