Este día se llevó a cabo una asamblea nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacán, espacio cargado de significado histórico y simbólico, donde militantes y simpatizantes reflexionaron en torno a la defensa de la soberanía nacional frente a los desafíos contemporáneos.
Durante el encuentro, se subrayó que la soberanía de México no es únicamente una categoría jurídica o geopolítica, sino una construcción histórica profundamente enraizada en el legado de las culturas originarias, cuyos saberes, formas de organización comunitaria y vínculo con el territorio sentaron las bases de una concepción del poder ligada al bien común y no a la dominación.
Asimismo, la asamblea puso énfasis en el avance organizativo de Morena como movimiento-partido, destacando que la llegada de la Cuarta Transformación ha sido el resultado de un proceso político pacífico, democrático y popular, en contraste con los modelos de cambio impuestos desde el exterior o sostenidos mediante el intervencionismo, la violencia y el derramamiento de sangre.
En el contexto actual, marcado por tensiones geopolíticas y presiones externas, las y los participantes coincidieron en que la defensa de la soberanía implica no solo proteger el territorio y los recursos estratégicos, sino también preservar la autodeterminación del pueblo mexicano, fortalecer las instituciones democráticas y consolidar un proyecto de nación basado en la justicia social, la inclusión y la memoria histórica.
La asamblea en San Francisco Totimehuacán se inscribe así en el esfuerzo continuo de Morena por articular pasado y presente: la herencia de las culturas originales y la construcción de un futuro donde la transformación del país se sostenga en la organización popular, la vía pacífica y la voluntad democrática del pueblo de México.
