San Francisco Totimehuacán, una de las juntas auxiliares más grandes y con mayor arraigo histórico de la capital poblana, se encuentra en una coyuntura decisiva para recuperar su estatus como municipio, un anhelo que ha cobrado nueva vida gracias al explícito respaldo del alcalde de Puebla, José Chedraui Budib, y el gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier. Esta iniciativa, que busca convertir a Totimehuacán en el municipio 218 de Puebla, parece contar ahora con el ímpetu político necesario para concretarse.
El «Día Uno» de Chedraui: Un Compromiso Firmado. El presidente municipal José Chedraui Budib ha sido claro en su postura: su apoyo a la municipalización de Totimehuacán no es nuevo, sino que data del «día uno» de su administración. Esta declaración pública subraya un compromiso de campaña que, según Chedraui, también comparte el gobernador Armenta. El respaldo del alcalde es fundamental, pues el primer paso legal para que la iniciativa avance es la aprobación del Cabildo municipal.
El procedimiento legal establece que, tras la luz verde del Cabildo, la propuesta debe ser validada por el Congreso del Estado. Aunque Chedraui ha evitado establecer plazos específicos, su confirmación sugiere que el tema será abordado con prontitud, reflejando una alineación estratégica con el gobierno estatal que podría acelerar significativamente los trámites. Para la comunidad de Totimehuacán, que busca autonomía en la gestión de sus recursos y servicios públicos, este respaldo oficial refuerza sus expectativas de una larga espera.
Armenta, el Impulsor Histórico y Político. El gobernador Alejandro Armenta Mier se ha erigido como una figura central en el impulso de esta municipalización. En diversos foros, Armenta ha enfatizado el dato histórico de que San Francisco Totimehuacán fue municipio hasta 1962, presentando la actual iniciativa como una «reparación histórica». Sus argumentos se basan en que la comunidad cumple con los requisitos demográficos, territoriales y administrativos para recuperar su autonomía.
La estrategia de Armenta ha incluido una presión pública constante, llegando incluso a exhortar directamente al alcalde Chedraui a convocar al Cabildo para discutir el tema. Esta urgencia sugiere un interés en acelerar el proceso antes de posibles cambios en el panorama político. Si la municipalización se concreta bajo su mandato, podría ser capitalizada como un logro significativo de su administración, especialmente en una zona con considerable peso político.
