El Partido del Trabajo (PT) ha comenzado a definir su estrategia rumbo a las elecciones intermedias de 2027 con una postura que desafía directamente a Morena y a la presidenta Claudia Sheinbaum. Bajo la dirección de Alberto Anaya Gutiérrez, el PT ha optado por permitir la reelección de candidatos y mantener una política de apertura al nepotismo en sus filas, a diferencia de las restricciones impulsadas por el partido en el poder.
La fractura entre el PT y Morena se ha hecho evidente en varias entidades. En Veracruz, el PT rompió la alianza electoral con la Cuarta Transformación, argumentando la «soberbia» de su socio mayoritario. En este estado, la dirigencia nacional petista busca posicionarse como una alternativa para aquellos que no encuentran espacio en Morena, como en el caso del diputado Fernando Vilchis, quien se unió al PT tras ser rechazado para la reelección en Ecatepec.
En Zacatecas, el partido de Anaya también se perfila como una opción para aquellos que no puedan contender por Morena, particularmente los Monreal, quienes han dominado la política estatal y ahora ven en el PT un posible «plan B».
La estrategia del PT se diversifica aún más en Tlaxcala, donde no descarta una alianza con el PAN para las elecciones de 2027, lo que significaría un duro golpe a la gobernadora morenista Lorena Cuéllar Cisneros. Según el dirigente panista estatal, Ángelo Gutiérrez Hernández, las conversaciones están en marcha.
Por otro lado, en Baja California, el exgobernador Jaime Bonilla, ahora líder del PT en la entidad, ha confirmado que su partido competirá en solitario en 2027, tras el fracaso electoral de 2024. A pesar de los resultados adversos, Bonilla sostiene que el PT ha crecido en la región y confía en consolidar su presencia para los próximos comicios.
Estos movimientos evidencian la estrategia de Alberto Anaya para fortalecer al PT de cara a 2027, incluso a costa de su relación con Morena. Con la posibilidad de permitir la reelección y la flexibilidad en la selección de candidatos, el PT busca convertirse en una opción viable para políticos desplazados de la 4T y consolidarse como un actor clave en el próximo proceso electoral.
