Habitantes y animales de colonias cercanas al relleno sanitario de Chiltepeque reportan daños por olores, contaminación de agua y del suelo, tras años de operación y falta de mitigación ambiental.
Residentes de las zonas aledañas al relleno sanitario de Chiltepeque, en Puebla, denuncian un deterioro ambiental que afecta su calidad de vida y la de sus animales domésticos y silvestres, atribuido al manejo inadecuado de residuos y la falta de acciones de mitigación por parte de las autoridades y empresas operadoras.
Vecinos de colonias como Santo Tomás Chautla reportan olores persistentes, proliferación de vectores y afectaciones a la salud de animales de granja y mascotas, que experimentan síntomas desde problemas respiratorios hasta mortandad inexplicada. Asimismo, señalan que el agua de pozos y canales cercanos ha sufrido cambios en olor y color, lo que agrega preocupación sobre posibles contaminaciones del recurso hídrico.
Habitantes afectos a estas comunidades han señalado que, a pesar de múltiples quejas ante instancias ambientales y municipales, las medidas de control y supervisión son insuficientes y que no se han implementado mecanismos eficaces para el control de lixiviados, la gestión de emisiones de gases ni la protección del entorno natural.
Organizaciones civiles han alertado que, sin monitoreo independiente ni acciones de remediación claras, la persistencia de impactos ambientales puede traducirse en problemas de salud pública y degradación irreversible del suelo y los cuerpos de agua de la región.
Autoridades ambientales no han emitido un pronunciamiento detallado sobre los señalamientos vecinales, aunque fuentes oficiales sostienen que se encuentra en proceso una revisión para verificar las condiciones del relleno y la posible adopción de medidas correctivas.
