El martes 3 de febrero, la ciudad de Puebla y su zona metropolitana podrían enfrentar un paro del transporte público que dejaría fuera de circulación a miles de unidades, afectando de manera directa la movilidad de trabajadores, estudiantes y usuarios de servicios de salud.
La suspensión fue convocada por organizaciones del sector transportista como protesta ante la aplicación de sanciones por incumplir la revista vehicular, un trámite obligatorio de revisión físico-mecánica. La medida impactará principalmente a taxis y rutas colectivas que no cuentan con dictamen vigente.
De acuerdo con avisos difundidos entre concesionarios y operadores, el paro contempla la posible salida de circulación de hasta 20 mil unidades en todo el estado. El objetivo es evitar multas que pueden alcanzar 25 mil pesos por vehículo, monto que ha generado inconformidad entre los transportistas que no concluyeron el trámite anual.
La fecha del paro coincide con un día laboral, por lo que se prevén demoras significativas en los traslados hacia centros de trabajo, escuelas y hospitales. En corredores de alta demanda, los tiempos de espera podrían duplicarse o incluso triplicarse, especialmente en zonas periféricas y durante horarios pico.
Datos del propio proceso de revisión señalan que una parte relevante del padrón vehicular no concluyó la inspección. Aunque no todas las unidades faltantes se sumarían al paro, la reducción de la oferta sí provocará menor frecuencia y capacidad del servicio durante la jornada.
Ante este escenario, se recomienda a la población planear traslados con mayor anticipación, compartir viajes cuando sea posible y considerar alternativas temporales. También se sugiere seguir los comunicados oficiales para conocer el alcance real y la duración del paro del transporte público en Puebla.
