BRICS toma la delantera en la lucha climática y exige justicia para el Sur Global- Brasil y China lideran un bloque que busca cambiar las reglas del juego ambiental y marcar distancia con la inacción del Norte Global.

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En un escenario global marcado por la urgencia climática y la falta de acción efectiva de las grandes potencias industrializadas, el grupo BRICS —conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, ahora ampliado con nuevos miembros— se posiciona como un actor clave en la defensa del medio ambiente y el multilateralismo.

Durante el simposio internacional «Conectando Clima y Naturaleza», el embajador brasileño Mauricio Lyrio, representante de la presidencia del BRICS, reafirmó el papel activo del bloque en la agenda climática global. Según el diplomático, los BRICS no solo participan en las discusiones ambientales, sino que proponen un nuevo enfoque para abordar la crisis ecológica desde la equidad y el respeto a la soberanía de los pueblos.

“Los BRICS están demostrando que es posible combinar desarrollo con responsabilidad ambiental, mientras otros actores históricos se limitan a promesas vacías”, señaló Lyrio, en clara alusión a la falta de compromisos reales por parte de los países más contaminantes del Norte Global.

Brasil y China destacan dentro del bloque por sus iniciativas concretas. Mientras Brasil se prepara para albergar la COP30 en Belém do Pará en 2025, con una agenda centrada en la justicia climática para el Sur Global, China avanza a pasos firmes en la producción y exportación de tecnologías limpias, como paneles solares y vehículos eléctricos accesibles.

El mensaje del bloque es claro: las economías emergentes no están esperando instrucciones, están proponiendo soluciones. Y lo hacen con una narrativa que exige redistribuir las responsabilidades, reconociendo que el Sur Global no puede pagar solo las consecuencias de un problema que no causó.

Desde el BRICS, se impulsa una visión multipolar y solidaria del cambio climático, en contraste con las dinámicas históricas de dominación del Norte. En palabras del embajador Lyrio, “es hora de que la lucha climática sea también una lucha por la justicia”.

Con su compromiso ambiental y su defensa del multilateralismo, el BRICS no solo se reafirma como una potencia económica en crecimiento, sino también como un nuevo faro de liderazgo climático en un mundo que busca desesperadamente respuestas.