Israel ha intensificado el conflicto en Medio Oriente, llevándolo a niveles extremos. El 28 de septiembre, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mataron a Hassan Nasrallah, líder de Hezbolá, y a otros 20 altos cargos en un ataque estratégico en el Líbano. Este ataque fue presentado por Netanyahu como un movimiento estratégico necesario para cambiar el equilibrio de poder en la región. 💥
El presidente estadounidense, Joe Biden, respaldó a Netanyahu, afirmando que Israel estaba ejerciendo su derecho a la legítima defensa y calificó a Nasrallah como un terrorista responsable de la muerte de ciudadanos estadounidenses, libaneses e israelíes.
Respuesta iraní: Tras la muerte de Nasrallah, Irán lanzó su ataque balístico más grande hasta la fecha, disparando 200 misiles contra objetivos en Israel. Según la Guardia Revolucionaria Islámica, el 90% de los misiles alcanzaron sus blancos, aunque EE.UU. consideró ineficaz el ataque. Netanyahu prometió represalias, afirmando que Irán había cometido un gran error. 🎯
Bombardeos en Beirut: El 3 de octubre, las FDI llevaron a cabo una ofensiva masiva sobre Beirut, con 11 ataques continuos. Se estima que fue la operación aérea más grande y poderosa de Israel en el conflicto. Estos bombardeos se concentraron en áreas estratégicas y suburbios del sur de la ciudad. 🛩️💣
Netanyahu aseguró que Israel se prepara para una respuesta contundente contra Irán, con el respaldo de EE.UU., insinuando una posible operación quirúrgica en territorio iraní, además de sanciones económicas. 📈⚠️
Posiciones en la ONU: En la reunión, el representante de Irán, Saeed Iravani, afirmó que el ataque contra Israel fue una «respuesta proporcional» a la muerte de los líderes de Hamás y Hezbolá. Argumentó que Irán buscaba restablecer el equilibrio, en contraste con los ataques israelíes que, según él, afectan a civiles. Por su parte, Danny Danon, representante de Israel, criticó la escalada iraní y responsabilizó a Teherán por las acciones de Hezbolá, advirtiendo sobre las graves amenazas a la seguridad global. 🌍
¿Qué es el «eje de la resistencia»?
Irán lidera esta alianza, compuesta por grupos como Hezbolá, Hamás y los hutíes, para expandir su influencia geopolítica en la región. Este «eje» es clave para los intereses iraníes en Líbano, Irak, Siria y Yemen. El fallecido general iraní Qasem Soleimani, quien lideró la Fuerza Quds, fue el arquitecto de esta red, que ha otorgado a Irán una presencia estratégica en varios frentes del conflicto. Estas milicias, que surgieron como respuesta a las crisis políticas en sus países, también han ganado poder político, presentándose como defensores de la población frente a los regímenes locales. 📊
