Al menos cuatro ciudades de Estados Unidos suspendieron celebraciones del 5 de mayo debido al temor de comunidades migrantes ante posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un contexto de mayor presión en materia migratoria.
Las cancelaciones afectan a ciudades con una fuerte presencia de población mexicana, entre ellas Houston, Chicago, Filadelfia y St. Louis, donde tradicionalmente se realizan desfiles y festivales conmemorativos de la Batalla de Puebla.
En el caso de Houston, el desfile anual fue suspendido por primera vez desde la pandemia, luego de que organizaciones comunitarias priorizaran la seguridad de los asistentes ante el riesgo de operativos migratorios. Situaciones similares se registraron en Chicago, donde por segundo año consecutivo se canceló el evento debido al clima de incertidumbre entre la comunidad latina.
Filadelfia también decidió suspender su principal festival, que en años anteriores reunía a miles de personas, mientras que en St. Louis la cancelación respondió tanto a preocupaciones migratorias como al incremento en los costos de organización.
La decisión de cancelar estos eventos refleja el impacto de las políticas migratorias en la vida comunitaria. Organizaciones civiles han señalado que muchas familias prefieren evitar concentraciones públicas ante el riesgo de detenciones, lo que ha reducido la participación incluso en actividades tradicionales.
Además del impacto social, comerciantes locales han advertido pérdidas económicas significativas, ya que estas celebraciones suelen generar una alta derrama en restaurantes y pequeños negocios que dependen del flujo de asistentes.
El contexto evidencia cómo el endurecimiento de las medidas migratorias en Estados Unidos ha comenzado a modificar dinámicas culturales y comunitarias, afectando una de las celebraciones más representativas de la comunidad mexicana en ese país.
