Ciudad de México.— El Congreso de la Unión concluyó el proceso legislativo de la reforma secundaria a la Ley Federal del Trabajo, con lo que se establecen las bases para implementar de forma gradual la semana laboral de 40 horas en el país.
Las modificaciones armonizan la legislación con los nuevos límites establecidos en la Constitución y marcan el inicio de una transición progresiva que se completará en 2030. Estas son las seis claves principales de la reforma:
1. Registro electrónico obligatorio
La reforma establece que los empleadores deberán contar con un sistema electrónico para registrar la jornada laboral, desde el inicio hasta el fin del turno. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social será la encargada de regular su funcionamiento y podrá requerir información para verificar el cumplimiento. Las sanciones por incumplimiento van de 29,327 a 586,550 pesos.
2. Dos días de descanso y mayor flexibilidad
Se busca garantizar una jornada de 40 horas distribuidas en cinco días laborales, asegurando dos días de descanso. Aunque se fija la jornada diaria en ocho horas, se permitirá cierta flexibilidad mediante acuerdos entre trabajadores y empleadores para ajustar horarios en actividades no convencionales.
3. Ajuste progresivo del tiempo extraordinario
La reforma establece una transición gradual en el límite de horas extra, hasta alcanzar 12 horas semanales en 2030. El incremento será paulatino: nueve horas en 2026 y 2027, 10 en 2028, 11 en 2029 y 12 en 2030.
4. Entrada en vigor y periodo de adaptación
Los cambios entrarán en vigor el 1 de mayo de 2026, tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación. El periodo hasta enero de 2027 permitirá a las empresas ajustar sus operaciones antes de iniciar la reducción efectiva de la jornada.
5. Evaluación y seguimiento
La STPS deberá implementar mecanismos para recopilar y analizar datos sobre la transición, con el objetivo de evaluar sus efectos en el empleo, la productividad y las condiciones laborales.
6. Se mantiene la definición actual de jornada laboral
A pesar de propuestas iniciales, se decidió conservar el concepto vigente de jornada laboral como el tiempo en el que el trabajador está a disposición del empleador.
Transición gradual hacia 2030
El cambio hacia la semana de 40 horas será progresivo: en 2027 la jornada será de 46 horas semanales, en 2028 de 44, en 2029 de 42 y finalmente en 2030 se alcanzarán las 40 horas.
La reforma también establece que durante todo el proceso estará prohibida la reducción de salarios y prestaciones, con el fin de proteger los derechos laborales en esta transformación del modelo de trabajo en México.
