México y Estados Unidos acordaron iniciar la primera ronda oficial de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en la semana del 25 de mayo, en un proceso clave para definir el futuro del acuerdo comercial en la región.
El anuncio se dio tras reuniones de alto nivel entre la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, quienes establecieron el calendario para entrar a la fase formal de negociación.
Previo a este arranque, ambos países desarrollan conversaciones técnicas para alinear posturas en temas estratégicos como reglas de origen, seguridad económica, minerales críticos y disputas comerciales pendientes.
La revisión del T-MEC ocurre en un contexto de tensiones comerciales impulsadas por la política económica de Estados Unidos, especialmente en sectores como el acero, aluminio y la industria automotriz, donde persisten diferencias sobre aranceles y condiciones de acceso al mercado.
Además, el proceso forma parte de una evaluación más amplia del tratado, cuya revisión conjunta con Canadá está programada para mediados de 2026, con la posibilidad de modificar sus reglas o incluso redefinir su continuidad en el largo plazo.
Para México, el objetivo central es preservar los beneficios del acuerdo, mantener el libre comercio regional y garantizar certidumbre para la inversión, especialmente en un escenario global marcado por la reconfiguración de cadenas de suministro.
El resultado de estas negociaciones será determinante para la economía de América del Norte, considerando que el T-MEC es uno de los bloques comerciales más relevantes del mundo y sostiene gran parte del intercambio entre los tres países.
