
En medio de tensiones internacionales, el papa León XIV lanzó un contundente mensaje contra los líderes mundiales que destinan miles de millones de dólares a conflictos armados, al señalar que el mundo está siendo “devastado por un puñado de tiranos”. Sus declaraciones se dieron durante su visita a Camerún, una región marcada por años de violencia y crisis humanitaria.
El pontífice, Robert Francis Prevost, primer Papa estadounidense en la historia, también criticó el uso de la religión como justificación para la guerra, al advertir sobre los riesgos de manipular la fe con fines políticos, militares y económicos. Su mensaje, pronunciado en la ciudad de Bamenda, llamó a un “cambio de rumbo decisivo” frente a los conflictos que continúan dejando miles de víctimas.
Las declaraciones del Papa se dan en un contexto de confrontación indirecta con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien recientemente cuestionó su postura en redes sociales. El mandatario respondió señalando que, si bien el líder religioso es libre de expresarse, debe comprender los riesgos globales, particularmente en relación con el programa nuclear de Irán.
La tensión se intensificó con decisiones políticas concretas: la administración estadounidense canceló un contrato de 11 millones de dólares con la organización Catholic Charities, dedicada a la atención de niños migrantes. La medida ha generado preocupación entre líderes religiosos, quienes advierten sobre posibles afectaciones a programas de asistencia humanitaria.
En este escenario, el mensaje del Papa resuena como una crítica directa a la militarización global y como un llamado a la paz en un mundo cada vez más polarizado.